Desarrollo de personas y equipos para alcanzar metas ambiciosas

Vivimos en una vorágine de cambio y nuevos retos altamente exigentes, que pueden crear confusión en la organización y en las personas si no se gestiona adecuadamente.

Nos gustaría destacar algunas circunstancias que se dan en este entorno, y que conviene no pasar por alto:

  • La dimensión del reto excede con frecuencia de las capacidades individuales,
  • La exigencia del entorno puede dar lugar a ansiedad y fricciones entre las personas  y/o entre departamentos en la organización, que dificulten las relaciones,
  • Ante la premura y frecuencia de los cambios, si no relacionamos la necesidad de cambio con la estrategia, y no anclamos este continuo fluir en la cultura de la empresa, podemos caer en un modelo de volatilidad sin rumbo: cualquier destino es bueno si no sabemos a dónde queremos ir.

Entrenar a la organización en el modelo de Equipos de Alto Desempeño (o Equipos de Alto Rendimiento) ayudará a alcanzar resultados extraordinarios.  ¿Qué características tienen los Equipos de Alto Desempeño?:

  1. Cuenta con objetivos claros.  Es fundamental entender el “Para qué” del equipo, desplegando herramientas y dinámicas para alinear voluntades y  crear una visión compartida.
  2. Fomenta la confianza, y un clima emocional positivo.
  3. Mantiene un nivel de comunicación efectiva, practicando la escucha activa y la asertividad.
  4. Existe un modelo de liderazgo situacional: el líder es capaz de entender las necesidades del equipo en cada momento, y transitar por distintos modos de liderazgo para ofrecer control, supervisión, apoyo o delegación.
  5. Reconoce y aprecia la diversidad: cada persona pone al servicio del equipo capacidades distintas. La suma de capacidades aportadas por todas las personas es superior a la que aportaría cualquier miembro de forma individual.
  6. Define roles y responsabilidades. Cada persona se compromete con el equipo, y el equipo acepta una co-responsabilidad global.
  7. Gestiona eficazmente los conflictos, no los evita.  El conflicto puede ser una fuente de riqueza, siempre que se centre en “la tarea” y no en “el ser”.  Un Equipo de Alto Desempeño no evita el conflicto (conformismo), lo identifica y lo resuelve sin dañar la relación.
  8. Tiene capacidad para proponer y tomar decisiones. El Equipo debe tener un alto grado de autonomía respecto al objetivo que  persigue.
  9. Favorece el feedback y el reconocimiento. Los miembros del equipo celebran los éxitos, y analizan las lecciones aprendidas.
  10. Se compromete con el resultado. El equipo toma conciencia con el grado de avance hacia el resultado esperado, analiza, pivota y toma decisiones para alcanzar el resultado, o aprender para futuras ocasiones.

Potenciar el modelo de Equipos de Alto Rendimiento aporta otra ventaja muy interesante, especialmente en momentos de dinamismo del mercado laboral: alimenta el sentimiento de pertenencia y la vinculación de los profesionales con la organización.

¿Te gustaría conocer más de este modelo?  ¿Quieres saber por dónde empezar?  Desde Noralde te ayudamos a desplegar el modelo de Equipos de Alto Desempeño,  para alcanzar resultados extraordinarios.


“Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”, Ray Kroc

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